
El VIH se puede contraer de las siguientes maneras:
- Por contacto sexual, a través del semen o secreciones vaginales, tanto en las relaciones homosexuales como heterosexuales.
- Por vía sanguínea y derivados de la misma. En este apartado se incluyen las transfusiones sanguíneas por el hecho de compartir instrumentos potencialmente portadores de sangre infectada, como jeringuillas o agujas, maquinillas de afeitar, cepillos de dientes, etc.
- Por vía materno-infantil, bien sea a través de la circulación fetal, en la cual hay un riesgo del 20 al 25% o en el momento del parto por vía sanguínea o secreciones vaginales.
El VIH también se puede transmitir a través del fluido pre-eyaculatorio, o sea, pre-semen, ya que el fluido pre-eyaculatorio puede contener pequeñas cantidades de semen y glóbulos blancos que pueden transmitir el virus, no obstante, no es del todo demostrable.
Algunos de los síntomas que se puede presentar son:
- Fiebres, escalofríos y sudores nocturnos.
- Pérdida de peso.
- Diarrea.
- Tos y dificultad para respirar.
- Nódulos linfáticos inflamados.
- Llagas en la piel.
- Cansancio persistente.
- Visión borrosa y dolores de cabeza.
Podemos prevenir el sida si tenemos en cuenta los siguientes requisitos:
- No compartir jeringas con otra persona, por muy cercana que sea.
- Tener cuidado al tener relaciones sexuales, es decir, usar siempre protección.
- Las madres que posean el virus no deben amamantar a sus hijos porque correrían el riesgo de contagio.
- Las mujeres VIH positivas que deseen quedar embarazadas deben buscar asesoría sobre los riesgos para el bebé y los avances médicos que pueden ayudarles a evitar que el feto se infecte con el virus.